Allvar Gullstrand
Allvar Gullstrand .

Alvar Gullstrand nació en Landskrona (Suecia) en 1862. Estudió Medicina, probablemente influenciado por su padre que era médico municipal, en la Universidad de Uppsala, consiguiendo la licenciatura en Estocolmo. Dos años después, con una tesis sobre los ojos, obtuvo el doctorado. A lo largo de su carrera impartió clases de Oftalmología en la Universidad de Uppsala, ocupando la cátedra de dicha especialidad. Murió en 1930, con 68 años de edad, en la ciudad de Estocolmo.

Cuando Alvard Gullstrand decidió dedicarse a la oftalmología existía un convencimiento general de que casi todo lo referente al ojo ya estaba conocido, por lo que pocos avances se podían producir. Sin embargo, todos los conocimientos adquiridos hasta esa fecha se basaban en unos pilares falsos, ya que el ojo era considerado como una estructura homogénea, y sobre esto eran considerados los fenómenos de refracción que ocurrían dentro de él.
Esta fue la primera aportación de Gullstrand: el considerar al ojo humano como un sistema óptico de estructura compleja. A partir de esta hipótesis, Gullstrand se centró en conocer detalladamente el funcionamiento físico del órgano visual, paso previo para poder desarrollar correctamente un conocimiento completo del ojo humano.
Los primeros estudios que realizó Gullstrand fueron sobre el astigmatismo, que es aquel estado de la refracción ocular en el que nunca se reúnen en un foco la totalidad de lo rayos paralelos que, procedentes de un punto, atraviesan los medios dióptricos del ojo. Esto ocurre cuando la curvatura del ojo no es uniforme, y se distinguen dos tipos: regular e irregular. Los estudios sobre astigmatismo permitieron a Gullstrand analizar los fenómenos de acomodación que acontecen en el ojo humano, y de esta esta manera concebir una idea de la óptica física que acontece dentro del ojo mucho más acorde con la realidad.
Para poder desarrollar sus estudios, Gullstrand ideó la lámpara de hendidura, que le facilitó la exploración tridimensional del ojo.
La lámpara de hendidura tiene un foco luminoso cuya luz se concentra por medio de un sistema convergente, hacia una hendidura cuya amplitud puede ser regulada, aumentando o disminuyendo a voluntad la superficie ocular explorada. La imagen de dicha hendidura se proyecta sobre la zona que se examina por medio de una lente de iluminación, obteniéndose de este modo una imagen prismática muy delgada y extraordinariamente clara.
De la misma manera que en una cámara oscura se ven brillar las más pequeñas partículas de polvo en un rayo luminoso, en el haz oblicuo de la lámpara de hendidura se pueden reconocer las opacidades más tenues. La córnea, así como el cristalino, formados por tejidos orgánicos, aparecen como una opalescencia turbia; el humor acuoso, en condiciones normales, aparece ópticamente vacío, es decir, no se distinguen en el mismo el paso de los rayos del foco luminoso. El cuerpo vítreo es mucho más transparente que el cristalino, pero se pueden reconocer con este aparato líneas sinuosas iluminadas.

Con adaptaciones más modernas a la lámpara de hendidura de Gullstrand se pueden obtener imágenes muchísimo más ampliadas, llegando a apreciar detalles estructurales de la córnea, cristalino, etc. que de otra manera sólo se podrían conseguir con preparaciones histológicas. Otra ventaja de estas adaptaciones es la localización de los detalles perceptibles. La observación binocular de la imagen muy aumentada permite calcular la profundidad de lo observado, y se puede localizar con gran precisión todo detalle en relación con la superficie de sección transversal de la córnea, siendo fáciles de reconocer las lesiones desarrolladas en el espesor de ésta. Además de la lámpara de hendidura, Gullstrand diseñó lentes no esféricas y un aparato que fue conocido como oftalmoscopio de Gullstrand. El concepto que tuvo este oftalmólogo de su especialidad abrió nuevos caminos en el concepto de la oftalmología y sus procedimientos de exploración.